
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, prometió el miércoles que su país celebrará elecciones, pero condicionó los comicios a que Venezuela «esté preparada», sin ofrecer ningún cronograma concreto.
Las declaraciones se produjeron en el Palacio de Miraflores, en Caracas, durante una rueda de prensa junto al secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien visitó la capital venezolana para la firma de nuevos acuerdos petroleros con Chevron y Eni.
«He trabajado sin descanso para que Venezuela esté lista y preparada para cuando corresponda ir a su proceso electoral, que lo habrá, no tengas dudas de eso, habrá proceso electoral, pero en las condiciones en que Venezuela esté preparada», declaró Rodríguez ante los periodistas.
Al ser presionada sobre el calendario, la mandataria fue igualmente evasiva: «En Venezuela hay una Constitución y hay un sistema electoral y democrático previsto en la Constitución. Lo segundo es que yo no fijo fecha».
Rodríguez también cargó contra quienes calificó de «extremistas»: «El camino donde el extremismo no ve beneficios en estos tremendos acuerdos energéticos; el camino donde la intolerancia se impuso en las relaciones; el camino donde el odio no permite ver al otro».
Sobre las sanciones, añadió: «Seguimos trabajando con las autoridades para que definitivamente se levante el sistema de sanciones y la economía venezolana, el desarrollo social de Venezuela pueda darse sin ninguna dificultad».
Uno de los elementos más llamativos del discurso de Rodríguez es la similitud con lo que Donald Trump había dicho horas antes desde el Despacho Oval.
«No creo que estén preparados todavía. Es algo muy reciente. Los sacamos de una dictadura y nos estamos llevando muy bien con el gobierno. Delcy, como saben, está haciendo un trabajo muy, muy bueno. Es muy respetada. Nosotros queremos elecciones y ellos también. Delcy las quiere, pero todavía no están preparados», dijo Trump.
Ambos emplean un argumento similar para posponer los comicios: condicionarlos a que el país esté preparado, sin establecer por ahora una fecha concreta.Trump y Rodríguez coinciden en señalar que Venezuela todavía no está preparada para celebrar elecciones, mientras avanza el proceso de estabilización y recuperación económica.
El secretario de Estado Marco Rubio explicó ese mismo día el plan en tres fases: estabilización, recuperación económica y transición política.Rubio se refirió además a las dificultades de convocar comicios de inmediato: «Si mañana hay elecciones en Venezuela, van a utilizar la maquinaria existente. Claro, esa maquinaria no te va a dar un sistema. Hay muchas cosas que limpiar».
La ausencia de una fecha concreta abre interrogantes sobre el encaje constitucional del actual proceso político venezolano. La Constitución venezolana distingue entre las faltas temporales y absolutas del presidente y establece distintos procedimientos y plazos según las circunstancias en las que se produzcan.
En particular, el artículo 233 contempla la celebración de elecciones dentro de los 30 días consecutivos cuando la falta absoluta del presidente se produce antes de la toma de posesión o durante los primeros cuatro años del período constitucional.
La situación abierta tras la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 plantea, por tanto, un debate sobre qué disposiciones constitucionales resultan aplicables al actual mandato interino de Rodríguez y sobre el calendario que debería regir una futura convocatoria electoral.
El acuerdo petrolero que sirve de telón de fondo también genera controversia.
Trump lo calificó de «histórico» la semana pasada. El acuerdo contempla la explotación de 17 yacimientos que concentran cerca de una quinta parte de las reservas de crudo venezolanas.
Chevron anunció una inversión de más de 7.000 millones de dólares durante los próximos cinco años para ampliar sus operaciones. Sectores críticos cuestionan que la recuperación del sector petrolero avance mientras Venezuela continúa sin un calendario definido para la celebración de elecciones presidenciales.
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